Jun 21 2009

Los hombres que destrozan bicicletas

Foto de una bicicleta destrozada

Sé de un tipo que lleva toda la vida fabricando el mismo modelo de bicicleta, de esas que llevaban nuestros abuelos: sin suspensiones, sin cambio de marchas, de piñón fijo -vamos, que si usted deja de pedalear se pega, fijo, un piño-, de ruedas lisas y con un asiento tan duro que, a poco que lo use, uno se queda estéril.

Comenzó con 15 años en el taller de su padre -también bicicletero- y desde entonces no ha hecho otra cosa. Hace ya mucho tiempo que el negocio le va mal, pues la gente prefiere comprar bicicletas más modernas, pero él se resiste a cambiar, dice que morirá fabricando el mismo modelo.

En su pueblo todos le han animado a que se actualice y fabrique bicicletas con suspensiones, con varias marchas, con frenos de disco… Pero el tipo no cede -en realidad su mente se ha cerrado tanto que es incapaz de hacer nada nuevo- y se ha propuesto vender sus bicis por las buenas o por las malas.

Al principio amenazó a todo aquel que comprase una bicicleta distinta. Pero viendo que sus propios vecinos no le hacían caso, pasó a la acción. Contrató a unos tipos de su edad más o menos, que defendían sus ideas -también más o menos- para que destrozasen todas las bicis modernas del pueblo. Evidentemente, eso no ayudó a que vendiera más, sino todo lo contrario.

Con el paso del tiempo, los colegas comprendieron el sinsentido de sus acciones y abandonaron al viejo. Entonces decidió contratar a delincuentes a sueldo para que continuasen rompiendo bicis. A estos, los ideales del viejo les importaban más bien poco -de hecho, en sus casas tenían bicicletas modernas- pero como les pagaban, se cargaban lo que hiciera falta.

La gente del pueblo ha hablado con él en varias ocasiones y le han explicado que ambos tipos de bicicletas son compatibles, pero nada, el viejo sólo quiere ver las suyas.

En una ocasión le preguntaron qué pasaría si un día conseguía lo que pretendía. “Pues que todo será mejor, mejor para mí que las fabrico, claro”, contestó. También le preguntaron si entonces sus muchachos dejarían de destrozar bicicletas. “Hombre, no creo. No hay que olvidar que ellos, en el fondo, son delincuentes”, contestó.

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P.D.: Hacía ya varios meses que en este pueblo no se destrozaba ninguna bicicleta. Lamentablemente el pasado viernes estos tipos volvieron a actuar.

La foto que encabeza este post muestra, de nuevo, una bicicleta destrozada. Una bicicleta que desgraciadamente pertenecía a alguien, una bicicleta que tenía detrás una familia, unos amigos, unos vecinos… Una bicicleta que ya no volverá a rodar por las calles, por las carreteras, por la vida…

Como siempre, esto no les ha servido para nada; pero no olviden que estos tipos han llegado a tal punto de involución que ya no saben hacer otra cosa.

Mi más sincero pésame.

La foto la he tomado prestada de FLICKR. Su autora es Carrie Burnett.


Feb 1 2009

Poderoso caballero es don dinero

Imagen de la momia Otzi

No, éste no es un palestino probando el fósforo blanco israelí; nada de eso. Este tipo -Otzi han decidido llamarle- fue descubierto en 1991 y se estima que falleció hace nada menos que 5300 años. El problema es que, hasta ahora, se ignoraba la causa de su muerte.

Finalmente, este jueves 29 de enero se ha dado a conocer que Otzí fue asesinado. Murió tras varios ataques por parte de algunos rivales -algo evidente, porque si fueran aliados no le habrían hecho nada, a no ser, claro, que estuviera filmando lo que no debía en Irak-.

De Otzi se afirma que medía unos 159 cm. de alto, pesaba unos 50 kg. y tenía 46 años. Padecía de parásitos intestinales y de artritis en sus articulaciones. Se ha demostrado que había comido recientemente carne de gamuza, carne roja de ciervo, raíces, frutas y algún cereal.

En 1993, casualmente el día 27 de enero, se descubrieron, a los dos meses de su desaparición, los restos mortales de tres niñas. Éstas habían sido torturadas hasta la muerte, y los cadáveres se encontraron con centenares de heridas, marcas, ropas, vellos, etc.

Si el empeño -tiempo y dinero- que se ha invertido en investigar la causa de la muerte de Otzi, se hubiera invertido también en averiguar lo que pasó con esas niñas, no sólo habrían encontrado a todos los asesinos sino que sabrían hasta el color de la corbata que llevaban por la mañana.

A uno se le queda la duda de si los responsables fueron: un tipo que se dejó la documentación “olvidada” sobre la tumba, un segundo -en la cárcel- cuyo ADN nunca se relacionó con las víctimas, y un tercero que, ante la policía, se escapó corriendo por los tejados -a lo Mortadelo y Filemón-; o si, por el contrario, en lugar de esos tres personajes de tebeo fue un grupo de peces gordos que hartos de irse de putas y ponerse hasta arriba de coca decidieron que ya era hora de probar cosas nuevas.
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P.D.: Cuando un servidor piensa en la posibilidad de que alguno de los responsables de aquello pueda seguir impune, se le revuelve todo el cuerpo.

Ya ven ustedes, gracias a estos dos ejemplos, que el dinero igual sirve para destapar cosas que para enterrarlas. Por eso les pido que hagan lo único que nosotros podemos hacer: no olvidar.

La foto ha sido extraída de la siguiente dirección:
http://www.pbs.org/wgbh/nova/bog/ways-06.html


Jan 25 2009

El hombre-bobo

Foto de luna llena y hombre-lobo

A lo largo de la historia han surgido diferentes criaturas -vampiros, momias o zombies- cuyo poder sobrenatural ha conseguido atemorizar a la población generando dolor y muerte a su alrededor. Entre todos ellos podemos destacar a los hombres-bobo; seres normales capaces de convertirse en asesinos sin control.

Actualmente estos monstruos han refinado su conducta y ya controlan cualquier cambio de aspecto -garras, pelo y colmillos-, de tal forma que detectarlos a priori es prácticamente imposible.

Se aprovechan de unos poderes especiales que les permiten, simplemente a través de las palabras, generar una hipnosis colectiva convirtiéndolos, de la noche a la mañana, en ídolos de masas.

Ellos, al igual que los vampiros, también necesitan del derramamiento de sangre para sentirse vivos, con la diferencia de que, en lugar de atacar a sus víctimas de una en una, los hombres-bobo lo hacen de forma masiva. Además, han incrementado su crueldad y ya no se conforman con pequeñas heridas en el cuello de una dama; prefieren, en cambio, amputaciones a gran escala -brazos, piernas, cabezas- a bebés, niños, ancianos…

Otros dos aspectos interesantes de su conducta son: por una parte, que disfrutan encerrando a sus víctimas en lugares secretos para poder torturarles a su antojo; y por otra, que necesitan para vivir - además de la sangre- de otro tipo de líquido más oscuro y viscoso: petróleo. Por él son capaces de hacer cualquier cosa. Les repito, cualquier cosa.

P.D. Las únicas armas para vencerles son los cerebros, pues estos monstruos carecen de ellos. Por eso intentan controlar a la población lo máximo posible: controlan los pensamientos, las ideas, los desplazamientos, las vidas, los cuerpos…

El último caso detectado de hombre-bobo ha ocurrido en EE.UU. Pero aún así, aún habiendo conseguido eliminarlo con altas dosis de sentido común, algo tienen estos seres que son capaces de mantener la inmunidad de por vida.


Jan 4 2009

El hombre con el pijama de rayas

Judio acusando a un gaurda nazi

Esta foto fue tomada el 5 Junio de 1945 por un soldado del ejército de los US en la ocupación alemana. En ella podemos ver a un prisionero de un campo de concentración identificando a un guardia de las SS.

Observen ambas figuras: el prisionero -judío probablemente- apunta con el dedo, y también con los ojos, a un criminal que no es capaz de sostenerle la mirada; a un cobarde que, seguramente, días antes y con una pistola en mano, no habría dudado en pegarle un tiro en la cabeza.

Viendo este tipo de fotos resulta incomprensible que, sesenta años después, ese mismo judío que apunta con el dedo a su asesino, sea capaz ahora de coger una pistola -quien dice una pistola, dice un tanque o un bombardero- y apuntar masivamente a otras víctimas, pongamos que ciudadanos palestinos. Quizás con la intención de eliminar a alguno tan hijo de puta como el guardia de la foto, sin duda, pero sin importarle lo más mínimo el resto de civiles. Eso tiene un nombre, y justamente ellos deberían saberlo: exterminio.

Es curioso que este tipo de barbaridades las cometa un pueblo que se denomina a sí mismo el elegido de dios. El problema es que dioses hay a patadas, tenemos ése que quemaba brujas en la hoguera, el que anima a los musulmanes a ser suicidas o el que permitió que su pueblo fuera asesinado para convertirlo ahora en asesino; elijan ustedes a su favorito.

P.D. Si uno se fija en la foto, distinguirá a una persona vestida totalmente de negro que está mirando hacia la pared -en realidad hacia otro lado-, como desentendiéndose de todo lo que está ocurriendo a su espalda. Ese tipo, hoy en día, podría ser un representante de la ONU.

La imagen está sacada de la Wikipedia y es de dominio público, la guerra en Gaza también.