Jul 25 2010

Los militares también sustituirán a los diputados

Congreso Vacío
La foto que encabeza este artículo fue tomada el pasado 19 de mayo, y en ella se puede ver como la Torre de Control de nuestro país: El Congreso de los Diputados, está prácticamente vacía. El problema es que esto no es un hecho aislado, sino que se viene repitiendo periódicamente, lo que nos lleva a pensar en una huelga encubierta.

Para hacer frente a esta situación, el gobierno baraja la posibilidad de que varios militares comiencen a sustituir a aquellos diputados que no acudan a su puesto de trabajo. Evidentemente, esta sustitución no se realizará de un día para otro, pero quizás en unas cuantas semanas ya podamos ver el resultado.

Otro de los grandes problemas que se pretende solucionar con esta medida, es el alto coste que le supone a las arcas nacionales mantener a 350 personas que no se toman en serio su trabajo, y que además se burlan de aquellos -ustedes- que les eligieron para representarlos.

Hace un tiempo, el presidente de la Cámara baja, el señor Bono, ya recriminó tan holgazana actitud. Y es que ha llegado el momento de empezar a aplicar la misma vara de medir a todos los trabajadores. Es decir, si no acuden al Congreso debe ser por causa justificada y no porque tienen otros “trabajos paralelos” que les interesan más que ser diputados.

Como en cualquier otro puesto de trabajo, lo más justo sería la ‘expulsión del mismo’ y otorgar el escaño a un militar cualificado, ya que lo que se pretende es una igualdad de trato respecto a los millones de trabajadores que día a día cumplen con su obligación y conciencia.

Con esta medida, la de sustituir diputados por militares, también se pretende acabar con el corporativismo existente en el Congreso. Pues hasta ahora nadie se ha atrevido a dictar un convenio que regule, por ejemplo, los días de sueldo que se deben deducir por cada falta injustificada.

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P.D: Una de las grandes dudas que tenía el Gobierno era si los militares iban a ser capaces de realizar las tareas de los diputados sin haber recibido la formación adecuada.

Pero en realidad no hay problema, pues se han dado cuenta de que todos los diputados de un partido votan siempre lo mismo, por lo que no es necesario ni siquiera un militar por diputado. Con un sólo militar que apriete el botón tantas veces como escaños tenga dicho partido, arreglado.

La foto la he tomado prestada de www.monclovitas.com.


Jul 18 2010

Toshiba confirma que en España no se lee

Foto de JJSantos

Hace cuatro años el Informe PISA 2006 nos advertía de que España era el país que más había bajado su nivel de lectura con respecto a los informes anteriores. Evidentemente, en este país de fútbol y crónica rosa, la noticia tampoco nos afectó demasiado, pues al día siguiente ya habría alguna famoseta embarazada y la liga estaría más interesante que nunca. No olviden que el Marca y la Pronto son aquí las publicaciones más leídas.

Pero lo peor de todo no es que se lea menos, sino que encima no se entiende lo que se lee. Vamos, que cada vez son más los que al acabar un texto no tienen ni idea de lo que ponía. Por eso no es de extrañar que haya quien quiera sacar provecho, pues cuanto más ignorante es una sociedad más fácil es tomarle el pelo.

Y claro, el mundial les ha venido como anillo al dedo. Uno de los casos -no el único- ha sido el de Toshiba, que lanzó una campaña en la que prometía devolver el importe de televisores y portátiles si España ganaba el mundial. Pero había algo más, en la publicidad ponía “consultar bases en toshiba.es/toshibafutbol“. Y claro, ellos ya sabían que las bases no las iba a leer ni Blas. Por eso, allí pusieron que para devolver el dinero había que registrarse en su web. Resultado: mucha gente no lo leyó.

Ahora vienen las reclamaciones, pues los clientes se sienten timados. En realidad podría ser así pues, como dice la FACUA, si el hecho de registrarse era tan importante deberían haberlo indicado en los anuncios. Pero por otra parte se supone que los clientes son mayores de edad y que saben que nadie da duros a cuatro pesetas.

De hecho, en la propia web de Toshiba pone que “Más de 3.500 clientes participaron correctamente”, lo que en realidad quieren decir es que si usted no se ha molestado en mirar las bases es su problema, hay otros más espabilados que sí lo han hecho.

Y es que vivimos en un país donde uno oye la palabra gratis y se vuelve loco. Por eso ha llegado un punto en que a los consumidores se nos trata como lo que somos: unos borregos. Por eso vivimos en una sociedad donde mucha gente lleva una pulsera que es un timo y encima presume de ello; un país donde se prohíben unas zapatillas porque pueden causar ampollas, pero permite el tabaco aunque cause cáncer; un país donde se pagan 75 € por un polo hecho en China simplemente porque lleva un cocodrilo bordado en el pecho; un país donde la letra pequeña de los anuncios de la tele es ilegible… y no pasa nada

Lo lógico sería que a partir de ahora nadie comprase productos de las empresas que intentan timarnos: Toshiba, Tom Tom… Pero saben lo que pasará: NADA de NADA. Seguiremos comprando Toshiba, Tom Tom… al igual que seguimos comprando en Media Markt cuando redujeron el periodo de reclamación a 7 días y se negaban a devolver el importe de los artículos.

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P.D: El tipo que ven en la foto -JJ Santos- nada más acabar el mundial anunció en directo que el diario AS regalaría al día siguiente una camiseta conmemorativa.

Por eso a las 7:30 de la mañana ya había gente haciendo cola en los quioscos -para que luego digan que no nos movilizamos por nada-. Y de pronto… les habían timado de nuevo: el diario AS no traía la camiseta, sino que a cambio se ofrecía una cartilla con tres cupones para canjear por la camiseta, previo pago de 9,95 €.

En un país medianamente inteligente, la gente como represalia a esta tomadura de pelo, se habría negado a comprar el periódico. Pero esto es España y ¿saben lo que pasó?: se agotaron.

La foto la he tomado prestada de www.dentrotele.com.


May 30 2010

Mi primera comunión… y la última

Rebaño de ovejas

Hace un tiempo me contaron la historia de una niña que el día de su primera comunión, tras las prisas por peinarse, tras vestirse con ese traje de princesa, tras enseñar todos los regalos a sus amigos, tras hacerse las fotos en el parque, tras cortar la tarta en el convite, repartir los detalles y recibir besos y abrazos de todo el mundo, cuando llegó a casa por la noche, se dio cuenta de que no había pasado por la iglesia. Sus padres no dijeron nada.

Seguramente esta historia sea falsa, pero no por ello imposible. Pues mayo es el mes en el que florece esa hipocresía que todos llevamos dentro: es el mes de las comuniones. El post de hoy no va dirigido a aquellos creyentes -y practicantes- que en base a su religión celebran lo que se llama la primera comunión; va dirigido a todos los demás, a la inmensa mayoría.

Va dirigido a todos esos padres que cuando el que comulga no es su hijo, se pasan toda la ceremonia en el bar de enfrente tomando unas cañas; a esos padres que cuando se ponen a contar chistes de curas se parten la caja; a esos padres que le confiesan a uno que lo peor que llevan de esto de la comunión es el coñazo de la catequesis, y a esos padres que te dicen tan tranquilos: “esta tarde me toca hacer el paripé con el cura”.

Y es que llevo ya unas cuantas semanas oyendo a amigos y conocidos quejarse de todo el agobio de la comunión: el banquete, el fotógrafo, el cura, la lista de regalos… Por eso, cada vez que me dicen algo así -ignorante que es uno-, les hago la pregunta de rigor: “entonces, ¿por qué hace la comunión?” Y es cuando se quedan con esa cara de no sabe, no contesta.

Así que hoy voy a aprovechar este post para contestarles, pues yo sí sé la respuesta. Lo hacen porque es más fácil seguir al rebaño que sentarse un rato con su hijo y explicarle las razones por las que no han ido nunca a misa con él anterioremente, ni piensan hacerlo una vez pase la ceremonia.

Y es que cuando uno rasca y busca la verdadera esencia de esa primera comunión -y seguramente última- es cuando se da cuenta de que todo es material, que en realidad no hay nada más. Pero eso tiene fácil arreglo: aproveche un cumpleaños del niño o el día que le de la gana y dese el capricho de invitar a la familia, de viajar a Disney o de hacerse unas buenas fotos, pero no sea tan hipócrita de hacer que su hijo comulgue con algo que ni siquiera usted cree.

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P.D.: Tengo un gran amigo que un día me dijo: “Si mi hijo cuando tenga la edad de tomar la primera comunión, la quiere tomar, lo hará. Lo llevaremos un día a una iglesia, le darán la hostia y a casa”. Creo que es lo más sincero que me han dicho nunca. Como ven las cosas se pueden hacer de muchas formas.

Con respecto a la foto, seguro que ahora ya le encuentran más sentido a eso del rebaño que dice la Biblia.

La foto la he tomado prestada de Flickr. Su autor es jomudo.


May 9 2010

Ciudadanos ejemplares

Bolsas en el mar

Hace un tiempo, Carrefour lanzó una mega campaña para comunicar que iba a dejar de regalar bolsas de plástico en sus supermercados, Bolsa Caca se llamaba. Intentó justificar dicha decisión basándose en los beneficios que obtendría el medio ambiente. Pues bien, esta misma semana Carrefour ha dado marcha atrás. Pero claro, esto no ha salido prácticamente en ningún medio.

En cualquier otro país este anuncio hubiese sido recibido con tristeza, pero amigos, esto es España. Por eso si usted se pasa por alguno de los foros en los que se comenta la noticia -menéame, 20 minutos, etc- descubrirá que la gente, en lugar de lamentar dicha decisión, inexplicablemente se alegra.

La opinión general es que a los de Carrefour les importaba un pepino el medio ambiente, y que con esta campaña lo que en realidad perseguían era ahorrarse unos céntimos por bolsa. Evidentemente, si multiplicamos 3 o 4 céntimos por los millones de bolsas que regalaban, sale una pasta.

Pero para averiguar eso no hace falta ser un lumbrera. ¡Claro que lo hacían por beneficio propio! ¿Y qué? Nadie piensa en que, si además conseguimos que haya menos bolsas, será mejor para todos. Pues no, ya ven, la gente se agarra a cualquier excusa con tal de no coger unas bolsas de tela, meterlas en el bolso e ir a comprar con ellas.

Como ven a los consumidores españoles no se nos engaña fácilmente. Por eso, en cuanto regalen otra vez las bolsas, volveremos tan contentos al Carrefour. Eso sí, seguramente para compensar el coste de las bolsas nos incrementarán 3 céntimos cada bote de cerveza o coca-cola y todos tan felices, lo dicho semos mu listos.

En estos mismos foros también se comenta que, en realidad, una medida así no era necesaria, pues aquí todos somos muy responsables. Por eso la mayoría de nosotros utilizamos las bolsas justas y necesarias, y además cuando llegamos a casa las reutilizamos todas para rellenarlas con basura. Vamos, que en realidad somos ciudadanos ejemplares.

De hecho, si usted quiere saber lo ejemplares que somos no tiene más que darse una paseo por su ciudad. Seguramente al segundo paso ya habrá descubierto más de 20 manchas negras en el suelo, no se preocupe, son chicles. Cuando lleve unos cuantos pasos más, habrá tenido que esquivar algún excremento de perro, y si sigue caminando no tardará en ver cómo algún ciudadano civilizado tira un cigarrillo, un pañuelo o un envoltorio al suelo.

Además, si decide tomar ese paseo temprano, seguro que descubre a algún ciudadano ejemplar, que en lugar de tirar la basura por la noche, lo hace por la mañana -aprovechando que va al trabajo-, porque sabe que así, si el día sale caluroso, los afortunados vecinos que tengan las ventanas cerquita del contenedor, dispondrán de un perfume exquisito en la casa sin necesidad de comprar ningún ambientador, por no hablar de las moscas, claro.

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P.D.: Como ven, en un país donde sus ciudadanos son tan civilizados, lo de dejar de regalar las bolsas no tendría ningún sentido.

Por eso, este verano, cuando usted se meta en la playa y vea que algo gelatinoso se adhiere a su cuerpo, no tema, hay muchas posibilidades de que en lugar de una medusa, sea un condón, una compresa o una bolsa de plástico como las de la foto; una bolsa de ésas que algún turista -seguramente extranjero- se ha dejado olvidada en nuestras playas. Malditos guiris.

La foto la he tomado prestada de la página de la Surfrider Foundation