May 24 2009

Tenían razón con lo del lince

Dos leones copulando

Hace un tiempo la Iglesia católica lanzó una campaña en la que se decía que se protegía más al lince ibérico que a los niños, pues saben una cosa, tenían razón. Y es que vivimos en una sociedad en la que los menores suelen estar desprotegidos y faltos de cariño. Afortunadamente, existen instituciones eclesiásticas que se encargan de darles el amor y la educación que necesitan.

Un ejemplo a seguir son algunos orfanatos y escuelas irlandesas donde a ningún niño le faltaba el cariño de un cura. Allí los religiosos, en lugar de dar clases colectivas e impersonales, de esas que suelen desmotivar al alumnado, aplicaban lo que se suele llamar atención personalizada.

Buscaban lugares más íntimos para mimarlos y abrazarlos, quizás también para desnudarlos y demostrarles que dios nos ha hecho a su imagen y semejanza. Se dejaban de libros y clases teóricas para pasar a la práctica, que es lo que de verdad vale en la vida. Y en esa intimidad les explicaban las razones por las que dios prohíbe el condón: ¿Verdad niño que el sabor no es el mismo?

También allí, entre tocamientos, penetraciones, masturbaciones y quién sabe qué más cosas, los curas les explicaban que dios está en contra de la homosexualidad pero sólo si se produce entre adultos.

Y eran tan completas estas instituciones que además de darles cariño, también los educaban para la vida, pues fuera todo es muy duro y hay gente muy mala. Por eso, como quien se pone una vacuna para generar anticuerpos, allí los molían a palos y los torturaban para que de adultos pudieran enfrentarse al mundo exterior.

Además disponían de una organización impecable, pues cuando se detectaba que un cura se había pasado de cariñoso, en lugar de encerrarlo en la cárcel como al resto de los mortales, la iglesia lo perdonaba con un padre nuestro y dos ave marías y lo enviaba a otro centro, para que siguiera difundiendo la palabra de dios.

Si ustedes han sido capaces de llegar hasta aquí sin vomitar -yo estoy a punto- me darán la razón: los linces están más protegidos que algunos niños.

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P.D. Pederastas hay en todos los colectivos, pero en ninguno el porcentaje es tan alto como en las comunidades religiosas. Por eso que a dios se le pase uno o dos casos lo puedo entender, pero 35.000 son muchos despistes. Y es que si uno asume que dios está en todas partes, lo lógico es que esté aún más cerca de los que difunden su palabra.

Ahora que estamos en tiempo de comuniones, acuérdense que además de lucir el traje y las joyas, fardar de regalos, salir guapo en las fotos y el vídeo, caminar sobre flores e hincharse la barriga en el banquete, al niño tienen que darle una hostia. No será igual que las que les dieron a los niños irlandeses, pero no olviden que la religión es la misma. Piensen en ello.

La foto la he tomado prestada de la página África Adventure Treks.


Mar 22 2009

El malnacido

Foto del niño que nació y pudo salvar a su hermano

Miren esta repugnante foto, sobretodo fíjense en los dos niños. El del centro, el que ya lleva corbata por si no llega a mayor para poder ponérsela, sonríe porque va a poder curar su enfermedad, asqueroso. Pero sin duda, el peor es el de la derecha, les explico.

Ese niño, el de la gorrita que le tapa unos ojos que deben ser los del mismo diablo, ha sido engendrado con ayuda de la ciencia y no con la de Dios; y su nacimiento, además, salvará una vida, la de su hermano; indignante. Y es que cosas así, a lo de salvar vidas me refiero, van a acabar con la humanidad.

Afortunadamente disponemos de organizaciones que nos recuerdan que esto es una inmoralidad -a lo de salvar vidas, me vuelvo a referir-. En realidad, ellos prefieren que las cosas sean como antes, como hace siglos; tiempos en los que si un niño nacía con alguna malformación era hijo del diablo. Amor en estado puro.

Yo creo firmemente en la palabra de curas y obispos porque como hubo tiempos en que hurgar en un cadaver era pecado, estoy seguro de que cuando alguno de ellos necesita un trasplante para poder seguir viviendo, pone una vela en lugar de pisar un quirófano. Personas con principios tan sólidos son dignos de admiración.

De toda esta historia lo que más me ha llamado la atención es el hecho de que los padres del niño quieran bautizarlo… “Yo soy católica, pero normal“, dice la madre. Que es lo mismo que decir que uno es católico de medio pelo, de los que utilizan condón, de los que jamás pisan una iglesia pero se casan de blanco porque es más bonito, de los que bautizan a sus hijos por el qué dirán y les hacen tomar la comunión por la fiesta, el convite y los regalos… gente con las ideas claras.

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P.D.: Que la iglesia vaya en contra de los avances es algo totalmente lógico, pues cuanto más desarrollada está una sociedad más razonan sus individuos. Por eso el Papa ha comenzado a buscar adeptos en otras zonas como África; lugar donde, por cierto, su jefe hace siglos que no se pasa. Allí, les ha “recordado” que los preservativos no sirven de mucho -sobretodo si no se los ponen-; les ha dicho que es mejor no usarlos y encomendarse a Dios; vamos, morir de sida.

Y es que todo esto, lo del preservativo, las células madre, etc., ya estaba escrito en la Biblia, lo que no recuerdo en qué página…

La foto la he tomado prestada de ULTIMAHORA.COM. Es de la Agencia EFE.


Jan 18 2009

Perdona si no te llamo amor

Una niña afgana de once años sentada junto a su marido de 40

Aquí los tienen, ya por fin, marido y mujer. Dos afortunados en cuyos rostros se refleja esa felicidad tan característica de los recién casados: él, como en otro mundo, con los ojos perdidos en la cámara; ella, ausente, buscando algo con la mirada, quizás una infancia que se le ha escapado para siempre.

En realidad, ya iba siendo hora de que formalizasen su relación pues, a pesar de que él apenas tiene 40 años, ella ya hace semanas que cumplió los 11 y, a esas edades, a una mujer se le va pasando el arroz.

Se comenta en el pueblo que la noche de bodas fue maravillosa para ambos. Para él porque pudo hacer realidad todas esas intenciones que no suelen tener cabida en una mente normal -de ahí que necesite un gran turbante para esconderlas-; para ella porque aprendió de golpe que, al igual que los Reyes Magos no vienen de Oriente, las cigüeñas tampoco traen a los niños de París.

Todo esto viene a cuento de que estos días a un jeque marroquí se le ha ocurrido emitir una fatua (edicto islámico) en la que “legaliza” la unión entre una chiquilla de 9 años y un hombre adulto. Lo justifica diciendo: “Una niña de nueve años da con frecuencia mejor resultado en la cama que una joven de 20″ o “nos han contado, y hemos constatado, que las niñas de esa edad dan mejores prestaciones que las mujeres adultas”. Vamos, que éstas, las de 9 años, se prestan a todo más fácilmente.

P.D. A uno puede sorprenderle que, con la de manifestaciones que se hacen por cualquier unión de personas no convencional, nadie haya movido un dedo por esto. No se preocupen, todo tiene una explicación, pues este tipo de relaciones sí que entran en la definición oficial de matrimonio (R.A.E.): unión de hombre y mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales. Así, uno ya se va más tranquilo a la cama.

La imagen -una niña afgana de 11 años con su marido de 40- fue tomada por la estadounidense Stephanie Sinclair y premiada por UNICEF en 2007.



Jan 11 2009

Israel y Chelo

Sábana con el texto de SE CASAN Israel y Chelo

Hoy, mientras paseaba a través del frío, me he fijado en esta especie de sábana colocada en una valla. En ella vemos como alguien se ha tomado la molestia de escribir lo siguiente: en negro, el hecho y la fecha; en rojo pasión, los protagonistas y dos corazones, todo en mayúsculas.

De esta foto, dos cosas me llaman la atención. La primera, ese misterioso hueco en el centro cuyo contenido ha sido arrancado; la segunda, la fecha del enlace: este martes hará 4 meses.

Cuatro meses son muchos días. Durante cuatro meses Israel y Chelo podrían haber dado la vuelta al mundo, haber pagado por fin el video de la boda, o incluso haberse divorciado tras ver las fotos de las respectivas despedidas. Podrían haber hecho tantas cosas y, sin embargo, ni ellos, ni sus amigos, han encontrado tiempo para quitar la dichosa sábana.

Y es que los españoles semos asín: todo nos la pela. Nos compramos un perrito para, en verano, abandonarlo; iniciamos coleccionables de los que en febrero ya nos hemos aburrido; comenzamos la dieta de la alcachofa o la del rábano -todas menos la de mover el culo- y en menos de un mes ya nos hemos cansado.

Recuerdo que hace dos años, un domingo por la mañana, colocaron un cartel cerca de mi casa que ponía lo siguiente: “Comunión de Erik” y una flecha indicando el lugar de la comilona. Pues bien, aquel cartel se quedó allí durante catorce semanas, hasta que la lluvia y el viento lo deshicieron. Podríamos decir que el tal Erik había estado catorce domingos tomando la comunión. Vamos, que al chiquillo le dieron más hostias que a Muntazer al-Zaidi cuando le tiró el zapato a Bush.

P.D. En cada Nochevieja todos nos ponemos nuevas metas para cumplir en el futuro. Les invito a que, además, le echen un vistazo al pasado porque, al igual que Israel y Chelo, seguro que se han dejado alguna cosa pendiente.

Yo, entre otras, agradecerles a ustedes sus visitas y, sobretodo, sus comentarios. Gracias.