Apr 25 2010

¿Puedo ir así a clase?

Un burka y Darth Vader

Cuando un padre irresponsable y una niña cabezota consiguen que se hable de ellos durante semanas en todos los medios de comunicación, es señal de que vivimos en un país de pandereta. En cualquier otro lugar civilizado, lo primero que habrían hecho es iniciar el papeleo para revisar la custodia al tipo por permitir que su hija esté dos meses sin ir a clase.

Por si no se han enterado todavía -algo extraño, pues en los últimos días para tapar el tema del paro, sólo se ha hablado de eso y del volcán islandés- resulta que hay un instituto público cuyo reglamento establece que “en el interior del edificio no se permitirá el uso de gorras ni de ninguna otra prenda que cubra la cabeza“. Y claro, eso incluye cualquier tipo de velo.

La chica dice que sin su hiyab no va a clase, pues parece que siente tanto su religión que, en lugar de llevarla en su interior como el resto de personas, necesita que también los demás lo sepan. Y todo esto, justamente ahora que estamos consiguiendo que los niños no tengan que ver en la pared de enfrente a un tipo crucificado, con lo educativo que era eso.

Como en el centro no ceden, la comunidad islámica estudia llevar al instituto ante el Tribunal Constitucional por “violar la libertad religiosa y el derecho de educación”. Cuando lo verdaderamente anticonstitucional es que su propia religión discrimine de una forma tan clara a la mujer; pero claro, en eso, el Ministerio de Igualdad no se va a meter pues al final todo son votos.

Y es que en esta sociedad que estamos construyendo parece que a muchos se les olvida que a las escuelas se va a aprender matemáticas, física, geografía, etc. Y no a demostrar a los demás a qué religión pertenece uno; eso, en casa.

Un servidor ha llegado a la conclusión de que, en realidad, lo del hiyab no es más que una excusa. Pues esta chica sabe que si al final consigue llevarlo a clase, al año siguiente ya nadie tendrá argumentos para negar el deseo de toda estudiante: poder ir a clase con burka.

Y es que las ventajas del burka en clase son infinitas. Una puede levantarse más tarde porque ya no es necesario lavarse la cara ni peinarse, pues nadie lo va notar. Además, gracias al burka cualquier estudiante podrá cerrar los ojos y echar esa cabezadita que viene tan bien en clase de matemáticas. Y lo mejor de todo, en los exámenes es una prenda que va de lujo, pues le permite a uno mirar de reojo al compañero. Como ven, al final son todo ventajas.

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P.D.: El Jediísmo es un nuevo movimiento religioso no-teísta inspirado en el guión de la saga de películas de la Guerra de las Galaxias.

Sólo en el Reino Unido, 390.000 personas, el 0,7% de la población, dijeron que su religión era la Jedi en el censo del 2001. Convirtiéndola en la cuarta religión más extendida del país. (Wikipedia)

Por eso, si finalmente consiguen que la chica lleve el hiyab a clase, incúlquele a su hijo la religión Jediísta y permítale ir a clase con la máscara de Darth Vader. Ningún colegio se lo podrá negar y seguro que hace feliz a su chiquillo.


Apr 4 2010

La foto de Dios

Acelerador de Partículas

Cada vez que el hombre se ha visto incapaz de explicar un determinado suceso, ha recurrido a lo más fácil: asignarle la autoría a un dios. Por eso, cuando hace siglos se hacía de noche en pleno día, lo más sencillo era afirmar que se debía a un castigo divino. Más tarde nos dimos cuenta de que a la Luna, de vez en cuando, le da por interponerse entre el Sol y la Tierra.

Cuando alguna enfermedad como la lepra causaba millones de muertos, se decía que era otro castigo divino por todos los pecados cometidos por el hombre. Afortunadamente, en 1876 el noruego Gerhard Armauer Hansen demostró que no era Dios quien castigaba al enfermo sino una bacteria llamada Mycobacterium leprae, y que, en lugar de rezar, para curarse lo mejor era usar antibióticos.

Durante siglos, cada vez que ha acontecido un desastre natural también se ha dicho que era un castigo divino -como ven Dios es todo amor-. Por suerte, hoy en día sabemos que existen las placas tectónicas y que además se mueven; que bajo el manto terrestre hay magma; y que las masas de aire a distintas temperaturas pueden hacer verdaderos estragos.

Seguramente si la Edad Media hubiese sido distinta, hoy en día usted y yo podríamos tomarnos una caña en cualquier bar de Marte, pero tuvimos la desgracia de que durante varios siglos la religión mutilase cualquier tipo de avance científico. Y es que en aquella época, según lo que uno dijese, se jugaba el pescuezo.

Actualmente una de las grandes preguntas por resolver es ¿cómo se creó el mundo? Hay gente que al no encontrar respuesta opta por lo más cómodo: lo creó un dios -cualquiera-. Por suerte hay otras personas que han decidido esforzarse por buscar una explicación más lógica.

Por eso, mientras nosotros -simples mortales- nos preocupamos por saber cuánto le durará la nueva nariz a la Esteban o quién será el pichichi de la liga, hay unos semidioses que llevan años construyendo una máquina -el colisionador de Hadrones (LHC)- que podría, en un futuro, ayudarnos a conocer nuestro pasado.

Uno de sus grandes objetivos es: “Descubrir el hipotético bosón de Higgs, llamado por algunos ‘la partícula de Dios’. Ya que en el caso de que exista, permitiría explicar por qué las partículas elementales tienen masa y por qué las masas son tan diferentes entre ellas.”

“El pasado 30 de marzo los científicos lograron, por primera vez, la colisión de haces de protones en el Gran Colisionador de Hadrones del CERN a una energía de 7 TeV (teraelectronvoltios); una energía sin precedentes en un acelerador de partículas, recreando la situación similar a los instantes posteriores al Big Bang.”

Afortunadamente vivimos en una sociedad en la que la religión tiene mucho menos poder, de lo contrario estos científicos estarían en una celda esperando a que los mismos que dicen que Dios es amor, los quemasen en una hoguera por brujos.

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P.D.: Lo curioso de la tecnología y la religión es que conforme una avanza la otra retrocede, y viceversa. Basta recordar que en épocas pasadas -ésas en las que la mayoría de personas eran analfabetas- las apariciones se sucedían día sí, día también. Y en cambio, en la actualidad, con los millones de dispositivos de grabación que existen nunca se haya captado ninguna, curioso.

El LHC quizás demuestre algo más importante que el origen de la vida, quizás demuestre que no fue Dios quien creó al hombre, sino que el hombre, en ese afán de controlar a otros hombres, fue quien inventó a Dios.

La foto la he tomado prestada del diario ADN.


Jan 17 2010

Los auténticos dioses

Foto de Omayra Sánchez atrapada bajo los escombros

El 13 de noviembre de 1985, el volcán Nevado del Ruiz entró en erupción devastando todas las poblaciones rurales con las que se encontró a su paso. De entre todas ellas, Armero (Colombia) fue la que más sufrió, muriendo casi la totalidad de sus 25.000 habitantes. Pero de entre todas esas vidas, sin duda la que más tardó en desaparecer fue la de una niña de 13 años: Omayra Sánchez.

Omayra, en el momento en que la muerte vino a buscarla, estaba con su hermano mayor, su padre y su tío. Todos ellos quedaron sepultados bajo los escombros de su propia casa, todos menos ella que se mantuvo atrapada encima de los cuerpos de sus familiares, como si éstos, ya sin vida, aún intentasen mantenerla a flote.

Cuando “los socorristas” intentaron sacarla, comprobaron que sus piernas estaban atrapadas. La solución: amputarlas, pero carecían de medios. Otra alternativa consistía en traer una motobomba para succionar el fango, pero -cosas de la vida- la única disponible estaba lejos, así que decidieron dejarla morir. Durante tres días las cámaras de televisión estuvieron retransmitiendo su agonía en directo, hasta que el 16 de noviembre -tres días después- murió.

En 1985 el hombre ya hacía varios años que había pisado la Luna, sacábamos petróleo a miles de metros de profundidad y nuestros misiles podían acertar un blanco a unas distancias considerables; en cambio, no fuimos capaces de rescatar el cuerpo de una niña que, como mucho, debía tener las piernas a poco más de un metro bajo el fango. Y lo más curioso de todo es que durante el año anterior el volcán ya había dado varias señales de una creciente actividad, pero nadie hizo nada.

Recordaré siempre aquella época por dos razones: la primera es que estuve varias noches llorando por esa niña que tenía mi edad y acababa de morir ante mis ojos, y la segunda porque coincidió con que comenzaban -en el catecismo- a inculcarme la idea de Dios. Esos dos sucesos se mezclaron en mi cabeza de forma confusa y, con apenas nueve años, me planteé preguntas que muchos adultos aún no son capaces de hacerse.

Con el tiempo me he dado cuenta de que cuando un tsunami se lleva por delante 250.000 vidas o un terremoto arrasa un país, los primeros que van a ayudar son personas normales: médicos, voluntarios, bomberos… gente que sin pensárselo dos veces acuden en ayuda de los necesitados. En cambio nunca he visto por allí a ningún cardenal, entendible en cierta manera, pues ¿quiénes son ellos para para contradecir la voluntad de su Dios?

Por eso, hace ya mucho tiempo, decidí cambiar de religión y, en lugar de subvencionar a unos sacerdotes que dedican la mayor parte de su vida a meterse con los que no piensan igual que ellos, decidí ayudar a personas que dan su vida por los demás, que hacen lo que yo no me atrevería a hacer. Personas que están más cerca del cielo de lo que lo estará nunca ninguno de los habitantes del Vaticano.

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P.D.: Si usted se ha dado cuenta de que cualquier pared del Vaticano bastaría para hacer llegar toda la ayuda necesaria a Haití, y en cambio ve que allí no hay previstas reformas, le animo a que cambie de religión.

Yo le propongo éstas:

La foto la he tomado prestada de Contact Press Images. Fue realizada por Frank Fournier
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Aug 23 2009

Agua bendita embotellada o Tamiflu

Cinco botellas de agua bendita embotellada

Siempre he pensado que el Diostodopoderoso de la Iglesia era justamente eso: todopoderoso; vamos, que podía con todo y que jamás se dejaría acobardar por una simple gripe. Por esa razón, la noticia de que la Conferencia Episcopal vaya a adoptar una serie de medidas para que no se propague la enfermedad en la propia casa del Señor, me ha dejado hundido.

En otros tiempos, los curas se habrían justificado diciendo que esta nueva telepandemia es, en realidad, un castigo divino por todos nuestros pecados. Normalmente solían alegar que los hombres morían por ladrones, asesinos, homosexuales… y las mujeres por brujas o adúlteras. El problema venía cuando la enfermedad arramblaba también con curas, monjas y obispos.

Pero a lo que vamos, entre las medidas que se han tomado se incluye suprimir el beso a las reliquias, por lo que si usted se arrodilla, besa a un santo y le reza pidiéndole salud, sepa que, en realidad, está consiguiendo todo lo contrario. También se ha ordenado que, a partir de ahora, la hostia se dé en la mano y no en la boca, pues el propio cuerpo de Cristo podría ser medio de contagio.

También se recomienda dar la paz con un saludo o inclinación de cabeza, vaciar las pilas de agua bendita y evitar grandes concentraciones en las iglesias, algo extraño pues debería ser justamente el sitio donde todos tendrían que ir para sanarse. Como comprenderán, si estas medidas las hubiesen adoptado en la Edad Media, la propia Iglesia habría quemado a todos los integrantes de la Conferencia Episcopal en la hoguera; pero, afortunadamente para ellos, los tiempos han cambiado.

Si un servidor creyera en la Iglesia y me dijeran que el agua bendita en lugar de sanar, propaga la enfermedad; que el cuerpo de Cristo está contagiado; y que besar a un santo puede ser peor que comerse un bocadillo de mayonesa en pleno agosto; seguramente tendría un gran problema de fe.

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P.D. Ahora que el control de la población ha dejado de estar en manos de la Iglesia y ha pasado a tenerlo la televisión, me gustaría que vieran un documental sobre la Gripe A que me envió un amigo hace un tiempo. Apenas dura diez minutos, pero dice cosas que los medios de comunicación no mencionan.

La gripe A quizás sólo sea una enfermedad más… o no; quizás sea un gran negocio… o no; quizás nos han asustado demasiado… o no. Usted decide si prefiere investigar y cuestionarse las cosas o simplemente creer todo lo que sale de la caja tonta. En ese caso, compre unas cuantas botellas de ésas que ve en la foto; son la panacea.

La foto la he tomado prestada de Agua-Mineral.net.