Jul 12 2009

Un milagro en Zimbabue

El dictador Mugabe celebrando su 85 cumpleaños

Hasta ahora, cuando a uno se le aparecía una virgen o veía a Jesucristo sangrando, nunca había una cámara cerca -ni siquiera un móvil- para poder inmortalizar el momento. Como mucho, uno podía echar mano del Photoshop y enviarle una imagen retocada a Iker Jiménez, nada más.

Pero el otro día, repasando unas fotos, me quedé mirando fíjamente esta: había algo raro en ella. En un principio no caí, pero tenía la extraña sensación de que estaba ante una foto especial, una foto histórica. Volví a fijarme en cada detalle, en cada color, en cada expresión… Y de pronto, descubrí que los milagros existen.

¡Si me hubiesen visto! Mis manos temblaban, mi cuerpo sudaba, era todo ilusión. Por eso, voy a permitirles disfrutar de la sensación de descubrir un milagro. Para ayudarles, les voy a dar una pista: el tipo que aparece en la foto es Robert Mugabe -el jefe de gobierno de Zimbabue desde 1980- celebrando su cumpleaños.

Y hasta aquí puedo leer.
Les doy unos segundos para que vuelvan a mirar la foto. Me espero. […]

Bueno, si no lo han descubierto aún, no se preocupen, yo les echo una mano. Quizás, mirando la foto, a muchos de ustedes les ha resultado extraño que allí, hoy 12 de julio, también estén celebrando los Sanfermines; pero no, esos pañuelos rojos son sólo una coincidencia. Quizás también se han fijado en lo bien vestida que va la niña, sobretodo en comparación con otros niños que viven -es un decir- en Zimbabue (ver foto). Pero eso no es suficiente para considerarlo un milagro.

Bueno, como veo que se rinden voy a decírselo. En Zimbabue la tasa de adultos infectados por SIDA asciende al 28,6%, la esperanza de vida es de 39 años, la mortalidad infantil hasta los 10 años es de un 650 por mil, la tasa de desempleo ronda el 90% y el país sufre el peor brote de cólera de su historia con más de 3.000 muertos y 60.000 infectados. Como comprenderán, que en un país así un tipo llegue a cumplir 85 años, es todo un milagro.

Por eso no acabo de entender todas las críticas que le han llovido al pobre Mugabe por haberse gastado en su anterior cumpleaños unos 1,2 millones de dólares y, este año, sólo en el menú (que incluía champagne, langosta, caviar…) unos 250.000 $. De verdad, que no lo entiendo. Y les digo más, aún me parece poco dinero, pues milagros así no se ven todos los días.

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P.D.: Se dice que la fiesta coincidió con el pedido de Zimbabue a otras naciones africanas, de 2.000 millones de dólares para restaurar los sistemas de salud, educación y aguas del país.

Lo que uno no entiende es por qué, a la vez que se envían ayudas para la población, no envían también a unos cuantos soldados de esos que vigilan el petróleo de Irak, para que cojan a Mugabe, le peguen un estacazo en la cabeza y se lo lleven a Guantánamo. Hay tantas cosas que uno no entiende…

La foto la he tomado prestada de El País. Autor: AP