Feb 27 2011

Las revueltas comienzan a llegar a España

Macrobotellón

Tras la ola de protestas populares que se están produciendo en los países árabes del norte de África y Oriente Próximo, en las que se reclaman cambios políticos, económicos y sociales, era de esperar que alzamientos similares comenzasen a llegar a Europa, y concretamente a España, donde el nivel de corrupción política ya es comparable al de cualquier estado dictatorial africano.

Y es que mientras la economía era boyante, a los ciudadanos no les importaba demasiado que la clase política -esas personas que ante la ausencia de oficio, se dedican al beneficio- se enriqueciera a su costa, pues había dinero para todos. Pero ahora que la crisis se agudiza, la población está comenzando a darse cuenta de que además de robarnos, se nos ríen en la cara.

Como pueden ver en la imagen, en España -al igual que en Egipto, Libia o Túnez- las manifestaciones están lideradas por jóvenes que, preocupados ante la precariedad del empleo, la imposibilidad de poder adquirir una vivienda, los recortes sociales y la subida de impuestos, han salido a la calle a pedir que, los parásitos que forman nuestros múltiples y solapados gobiernos -central, autonómico, municipal…- se busquen un trabajo digno y dejen paso a gente más honrada.

Entre esta multitud -más de 10.000 personas en la foto- están miles de simpatizantes del PP y PSOE que, hartos de mirar hacia otro lado cada vez que sus cabezas de lista se dedican a robar a los ciudadanos, han decidido abandonar en masa los partidos, sabiendo que eso será una medida de presión para que se purgue todo lo podrido y entre gente nueva.

Son personas -todas las de la foto- que ya han agotado su paciencia y están hartos de vivir a la sopa boba con sus padres; personas con ganas de estudiar para prepararse un buen futuro; personas que se han dado cuenta de que, cuando una potencia como Alemania necesita trabajadores con conocimientos específicos, de nada les sirve saberse la alineación del Barça o el nuevo ligue de la Esteban; personas que se han dado cuenta de que a la última manifestación que acudieron fue cuando España ganó el mundial.

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P.D.: La única diferencia entre estas protestas y las producidas en los países musulmanes es que, en aquellas, gracias a las redes sociales (Facebook, Twitter, etc. ) el mundo entero ha podido conocer las barbaridades que están haciendo los gobiernos con sus propios ciudadanos (torturas, disparos, asesinatos…), y en cambio, aquí, las redes sociales -en este caso Tuenti-, ha servido para -el pasado jueves- convocar a miles de jóvenes a un macrobotellón en Sevilla.

La foto la he tomado prestada de aquí.


Jan 9 2011

También permitiré la cocaína en mi bar

Han surgido unos cuantos tipos en España que acaban de dejar en calzoncillos al propio Chuck Norris, pues hace unos días, aprovechando que se aprobaba una ley que a ellos no les convenía, decidieron no sólo saltársela, sino animar a que el resto de establecimientos hiciese lo mismo que ellos. Como ven, siempre hay héroes por encima del bien y del mal.

Y es que a estos tipos no le falta razón, pues cuando una ley no nos conviene, lo mejor que se puede hacer es ignorarla. Por eso, si a partir de ahora estos señores mantiene su coherencia, dejarán también de hacer la declaración de la renta, pues esa dichosa burocracia sólo sirve para que Hacienda les robe dinero.

Estos pioneros acaban de dar un gran paso hacia la libertad, pues han sentado las bases para la creación de los primeros bares sin ley. Ellos saben que un lugar donde no es necesario cumplir la ley atraerá a multitud de clientes nuevos. Por ejemplo, ahora usted ya no tendrá que esconderse en el servicio para hacerse una rayita de coca, podrá hacerlo tranquilamente en la barra mientras le sirven unos chipirones.

Y no sólo eso, pues el abanico de posibilidades que se abren son enormes. Estos tipos también podrán organizar peleas de gallos o de perros y además cobrar entrada -los niños gratis-; podrán utilizar el almacén para guardar cajas de pantalones Levi’s chinos o incluso utilizar la trastienda para almacenar explosivos. Como ven todo son ventajas.

Y eso no es todo, pues como es un lugar sin ley, usted tendrá la libertad de ir, tomarse un bocadillo de calamares, un café y ponerles un cuchillo en el cuello para pedirles toda la recaudación del día -que al permitir fumar, será abultada-. No tenga miedo a que los tipos en cuestión llamen a la policía, por si no lo recuerda, allí no hay ley.

Lo mejor de todo es que estos pioneros animan al resto a que les sigan en su cruzada, cuando, en realidad, si uno lo piensa fríamente, los primeros que deberían ir y denunciar son los dueños de los demás bares, pues estos tipos, al saltarse la ley y permitir humo en su local, está dando a entender que el resto son idiotas.
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P.D.: Afortunadamente vivimos en un país civilizado y estos tipos están en su derecho de cumplir o no la ley. En caso de no cumplirla actuarán los mecanismos adecuados. Por eso la Delegación Provincial de Salud de Málaga notificó este viernes el inicio de un expediente sancionador por el incumplimiento de la Ley General de Sanidad, “al obviar de manera reiterada el requerimiento” a uno de los primeros restaurantes insumisos. Este hecho derivará en una sanción que podría oscilar entre los 10.001 y los 600.000 euros.

Eso sí, la publicidad que han conseguido no tiene precio.

La foto la he tomado prestada de aquí.


Dec 12 2010

¿Qué es el deporte?

Esta mañana se ha celebrado el I Maratón Ciudad de Castellón. La verdad es que me hubiese gustado participar tal y como ya hice años atrás en la Media Maratón, pero como no he entrenado lo suficiente me ha tocado estar en el otro lado: animando la carrera.

A lo largo de todo el recorrido, más de 35.000 espectadores según fuentes de la Policía Local -100.000 según los sindicatos-, han estado arropando a los participantes, aplaudiéndoles, gritándoles… Pero ha sido en la recta final a meta donde se agolpaba el mayor número de espectadores.

Allí, los más de 2.400 participantes, personas como usted y como yo, han ido llegando de forma continua. Sus rostros expresaban todo tipo de emociones: unos simplemente lloraban mientras levantaban los brazos, otros gritaban de alegría, otros miraban el crono y sonreían, algunos aceleraban el ritmo para arañar unos segundos al reloj y otros llegaban andando porque su cuerpo, o quizás su mente, ya no respondía.

Alguno de ellos, metros antes de finalizar, cogían a sus niños de la mano para cruzar juntos la meta. Otros se detenían unos instantes para besar a sus parejas o para abrazar a esos familiares, amigos o conocidos que se han acercado a darles ánimos.

Todos ellos han estado durante meses sacando tiempo de donde no lo había e intentado compaginar trabajo, familia y deporte. Cada mañana, cuando me voy a trabajar a eso de las 7:30, me cruzo con corredores que, abrigados hasta el cuello y con un frontal para poder ver por donde pisan, se entrenan simplemente por el placer de hacerlo.

Cada fin de semana usted podrá ver a miles de ciclistas que madrugan para hacerse unos kilómetros y después recuperar fuerzas con un buen almuerzo; o personas que salen a correr por la montaña; o a grupos de amigos que se juntan para hacer un partidillo de fútbol o baloncesto y después se van de comida…

Eso, amigos, es deporte. El resto, pueden llamarlo espectáculo.

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P.D.: De todo lo vivido hoy, me quedo con la cara de esos niños y niñas que miraban embobados cómo los corredores cruzaban agotados la meta ante sus ojos.

Esas caras que reflejaban orgullo, admiración y cariño, son las mismas que mañana contarán en el colegio cómo su mamá o papá, abuelo o prima estuvieron corriendo durante 4 horas por la ciudad y llegaron a la meta como auténticos héroes.

¿Verdad que estropear ese recuerdo sería imperdonable? Ya me entienden.

La foto la he tomado prestada de aquí.


Nov 28 2010

Las otras verdades incómodas

Esta semana se publicaba que el Departamento de Estado de los EE.UU. piensa que la difusión por parte de WikiLeaks de millones de documentos clasificados, va a perjudicar sus relaciones internacionales. En estos documentos se desvela, entre otras cosas, que los soldados estadounidenses asesinan a periodistas, a civiles y que matan el tiempo torturando a enemigos. Pero, para el gobierno norteamericano, no son este tipo de cosas las que pueden perjudicar sus relaciones, sino el hecho de que salgan a la luz.

Lo que parece mentira es que un país tan “avanzado” no sepa que todo eso da igual, que la verdad no importa a nadie. Ahí tienen, por ejemplo, a China, que a pesar de saltarse a la torera los derechos humanos, organiza unas olimpiadas como la copa de un pino; o a cualquier príncipe de ésos de república bananera que, mientras visita nuestro país con todos los honores, deja que sus ciudadanos se mueran de hambre.

Quizás a los EE.UU. les preocupe que esto vaya a afectar a su turismo, pero nada más lejos de la realidad. Pues cuando uno decide visitar USA, lo único que tiene en mente es Hollywood, la Estatua de la Libertad o las calles de Manhattan; uno jamás piensa en Guantánamo, la pena de muerte o las guerras que inician para sacarse el stock de armamento. Hoy en día la verdad no sirve para nada.

Pero no vayan a pensar que esto ocurre únicamente allí; esto sucede en cualquier sociedad, incluida la nuestra. De hecho, a lo largo de todo este tiempo, en la mayoría de mis artículos he incluido ejemplos donde uno se da cuenta de que la verdad siempre es lo de menos.

Por eso, aunque sepamos que un partido político está de corruptos hasta las cejas, volvemos a votarles; por eso, aunque ya sabemos que el tabaco mata, seguimos fumando; por eso, aunque sabemos que en la mayoría de los programas de la tele todo es mentira, seguimos viéndolos; por eso, aunque sabemos que la iglesia no es más que una empresa con demasiados casos de pederastia, seguimos permitiendo que nuestros niños tomen la comunión; por eso, aunque ahora sabemos que lo de la Pandemia de la Gripe A era más falso que un euro de madera, si nos volviesen a asustar nos volveríamos a vacunar…

Hay tipos que son perseguidos, encarcelados o asesinados simplemente porque quieren mostrarnos la verdad de lo que ocurre en el mundo. Y una vez la sabemos, ¿qué? ¿Creen ustedes que cambia algo?

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P.D.: Las niñas-trabajadoras-esclavas que ven en la foto podrían estar fabricando ropa de la marca que usted lleva ahora mismo; podrían estar haciendo juguetes de ésos que dan con el Happy Meal o fabricando cualquier componente de ese ordenador tan chulo desde el que usted está leyendo o yo escribiendo este post, ¿quién sabe?

Pero y si así fuera, ¿qué? Dejaría usted de comprarse su polo Lacoste, sus pantalones Adidas o su IPhone última generación…

La foto la he tomado prestada de aquí.